martes, 28 de mayo de 2013

Innovaciones drogadictas.

  Tras décadas de estrategias basadas en el encarcelamiento generalizado y el constante aumento de la severidad de las penas (endurecidas con las disposiciones de la Convención de 1988), las pruebas indican que las medidas de aplicación de la ley no son un medio eficaz para limitar el alcance del mercado de las drogas ilícitas.

  La aplicación excesivamente represiva del régimen prohibicionista mundial ha provocado un gran sufrimiento humano, truncando la vida de muchas familias e imponiendo a los condenados penas desproporcionadas en unas condiciones penitenciaras a menudo terribles.

  También ha sobrecargado el sistema judicial y la capacidad de las prisiones, y ha absorbido una cantidad enorme de recursos que se podrían haber destinado a tratamientos más eficaces, programas de reducción de los daños y prevención de la delincuencia, y a poner un mayor énfasis en la delincuencia organizada y la corrupción.

  La supresión de las sanciones penales por la tenencia de drogas no conduce a un aumento significativo del consumo de drogas ni de los daños asociados con éste. La criminalización de los consumidores los aleja de los servicios sanitarios por temor a ser arrestados, los aboca a las sombras y los encierra en prisiones que funcionan como escuelas de delincuencia.

  Este círculo desbarata vidas enteras con mayor crudeza que la farmacodependencia en sí y disminuye las posibilidades de recuperación. Lo mismo puede decirse de la forma en que son tratados los consumidores de drogas cuando cometen delitos no violentos contra la propiedad para financiar su hábito.

martes, 21 de mayo de 2013

Cine drogadicto.



   Las drogas, como tantas otras actividades consideradas escandalosas por las normas sociales, han sufrido el veto de las pantallas como intento de ocultar y negar lo que sucede en el mundo real.

   Esta situación está cambiando en los últimos años y las drogas legales e ilegales que se consumen habitualmente aparecen frecuentemente en los filmes comerciales. 
  
   El cine y las drogas tienen una relación ficticia por partida triple. El séptimo arte transforma la realidad, ilusiona, manipula y engaña en aras de unos minutos de felicidad. Cuando la película se acaba queda la emoción. Gracias a las drogas también soñamos, nos ilusionamos, viajamos a otros mundos, vemos con otros ojos y nuestro mundo emocional se distorsiona.

  Por último, el cine no es un documental sobre “el mundo de la droga” ni un testimonio materno. El cine es una producción cultural, una expresión artística del hiperrealismo, neorrealismo, surrealismo o realismo social difícilmente neutra. El cine no satisface las expectativas de los profesionales de las drogodependencias porque no refleja nuestra perspectiva del fenómeno.

                                                                                               
                                                                                                   Un saludo. 

martes, 14 de mayo de 2013

Poliadictos y sus mezclas.

  Los niños comienzan a consumir sustancias nocivas a edades más tempranas, entre los 9 y los 13 años · También se están incrementando las mujeres adictas.

   Mezclar alcohol con cocaína y pastillas es cada vez más frecuente entre los consumidores de drogas.Ya no basta con 'esnifar' una sola sustancia, como venía sucediendo hasta ahora con la cocaína.

 
En estos momentos la moda es mezclar drogas con alcohol para aumentar los efectos de dicha consumición, esto provoca la muerte acelerada de neuronas.

  La base del problema está, según el presidente de la Fepad, en la "falta de conciencia" por parte de una "sociedad que busca el placer por el placer, y el placer por el olvido".

  En ella, los niños "crecen sin referentes", y los padres "están perdidos, no saben cómo actuar". Además, cualquier tipo de droga, ya sea legal, como el alcohol, o ilegal, está "al alcance de la mano, y tenemos en contra que somos un país productor, forma parte de la cultura".

  Pone un ejemplo claro, los botellódromos. "Habilitar zonas para que la gente beba es la aberración más grande que he visto", asegura Rafael Díaz, miembro de Fepad.

martes, 7 de mayo de 2013

Comida como sustituto de la droga


 

Hay comidas que enganchan, alimentos a los que no podemos resistirnos y por los que tenemos una especial predilección, como el chocolate, el queso, los dulces, las hamburguesas, etc. 

Estos alimentos nos hacen sentirnos culpables y rompen nuestra fuerza de voluntad, pero hay una explicación médica a esta reacción, son alimentos que estimulan los centros cerebrales, contienen sustancias químicas capaces de producir diferentes sensaciones de placer y bienestar, por eso somos más sensibles a las tentaciones cuando tenemos un día malo, mucho estrés o estamos bajos de moral.

Algunos de los alimentos que suele sustituir a la droga pueden ser muy adictivos, especialmente alimentos ricos en azúcares como pueden ser sobre todo comida basura y que suele perjudicar la salud si se abusa de su consumo.